
La entrevista se desarrolla en la ciudad de Maguncia, en una vieja imprenta que aún conserva entre ruinas, un viejo rol de pruebas, una prensa litográfica hecha de madera y varias charolas amontonadas con tipos móviles en desuso, hace un par de días que un linotipo fue sacado incólume del taller para ser vendido como materia prima de algún alto horno por falta de un artesano que le diera vida. Solo queda, como prueba de su uso, el crisol donde se fundía el plomo el cual he usado para sentarme, y la platina de un viejo tórculo en la que he apoyado una computadora para redactar esta entrevista

