
Aún cuando esta historia en torno al célebre
Rubaiyat de Omar Khayyam encuadernado por Sangorski & Sutcliffe no esté exenta de imprecisiones y una que otra omisión me di a la tarea de traducir del inglés un pequeño obituario publicado en el periódico londinense
The Independent el 5 de enero de 1996, un año después de la muerte del encuadernador Stanley Bray.
Si bien hay que reconocer el genio de Sangorski en el diseño de esta obra, a Stanley Bray se le debe la tenacidad para materializar, tras dos fatales pérdidas, esta encuadernación. Su autor Nicholas Barker, quién de primera mano conoció a Bray, cuenta su historia y nos muestra la férrea voluntad de un encuadernador que no se conformó con la pérdida de aquel primer "Gran Omar".
Pienso de manera muy personal que este hecho simboliza la muerte formal de los grandes talleres de encuadernación, como bien lo sentenció Emili Brugalla, y que en la recuperación de esta obra se encuentra su corolario mas preciado.