
Ahora en México, y en estos terrenos de la encuadernación, comienza poco a poco a surgir la preocupación por sitios web con calidad de infraestructura y de contenido, nos hemos sumado a la invitación hecha por Dulce María Luna, dueña y señora de este taller, para dar un recorrido virtual que nos muestra el amor por su espacio, por su trabajo y por su familia
En épocas tenebrosas donde todo es marketing y producción en masa el lado humano de nuestros proyectos es de mucha importancia; en tanto artesano que no deviene en máquina encuadernadora, la herramienta web se transforma en una oportunidad para llegar a una mayor cantidad de clientes potenciales; pero ademas en un espacio en el que la convivencia tecnología-artesanado dan un producto sensible y elocuente que solo sería superado por la agradable experiencia de estrechar la mano de Dulce María, acompañados claro está, de una segura y cordial bienvenida para visitar su taller
Invitados están a recorrer sus páginas para admirar el compromiso que tiene con su oficio. Felicito nuevamente a Dulce María por el esfuerzo para construir este hermoso sitio web y por la huella inconfundible que le imprime a su trabajo
